martes, 4 de noviembre de 2014

¿Punto de inflexión?

¿Es posible el cambio de personalidad? Es decir, ¿un Cambio Revolucionario? ¿La crisis de los 28 ha llegado? ¿Qué putas es este sentimiento y revolcón emocional que llegó así de repente? ¿Fue acaso ella? ¿Aquella chica pelirroja, de gafas gruesas negras o blancas, de ojos saltones, expresivos, esa chica grande, blanca y hermosa que se apareció así de repente? ¿A qué se debe todo esto? ¿La respuesta está en algún sitio? 

El tiempo parece no detenerse como dijo el lejando tío Fabio, con su sabiduría iriente y filosófica, fruto de años de vida y de golpes como él mismo los llama. Y esa parece ser quizá la angustia que acongoja estos recintos desde hace poco más de 3 semanas. ¿Qué hacer? ¿Aprovechar el punto de inflexión para provocar un cambio hacia un sistema de bienestar general? ¿O permanecer en lo mismo? ¿Es esta una nueva oportunidad o sencillamente un tsunami volátil de emociones que pronto se irá? ¿Una fuerte lluvia pasajera? ¿O sigo negando el cambio?

Que los dioses me iluminen porque no lo sé, no tengo ni puta idea.

Porque no hace mucho el futuro estaba dirigido por una visión peculiar: el inadaptado emprendedor de internet que en solitario había probado ser capaz de construir un imperio financiero en Latinoamérica a través de su empresa en línea, que preferió la compañía de sus libros, sus computadores, un piano y un grande y espacioso apartamento con vista a la ciudad. Pero siempre en solitario, Creep de Radiohead en la versión de un coro llamado Scala. Pero de repente parece que ya no quiere ser así, que esa visión va a cambiar: aquella pelirroja del principió cambió todo, así se haya ido impunemente con su belleza sin decir ni avisar para dónde. Algo ha cambiado desde entonces y al parecer por eso todo este desorden y este caos interno que no parece dar tregua en un futuro cercano. ¿Qué hacer? ¿Seguir en la construcción de este Imperio sin reina o llegar a aceptar un punto de inflexión, reconocer que si necesitamos una reina, aunque no sea ya aquella pelirroja coqueta y hermosa?

Aún así la idea del Statu Quo sigue siendo muy tentadora, lo ha sido desde los inicios, desde siempre, al fin de cuentas ¿para qué cambiar? Los cambios siempre han sido incómodos, molestos pero sobre todo muy traumáticos, ¿Y siempre traen algo mejor? No lo sabemos con claridad, tenemos poca experiencia en cambios. Ella habría podido ser un cambio importante, una chica, después de tanto tiempo, alguien a quien abrazar, a quien besar, alguien a quien decirle por fin lo indecible, alguien a quien tomar de la mano e invitarla a soñar por los amaneceres de la vida, de este vida que se nos va, que se nos va porque el tiempo no se detiene. Esa chica que parecía especial, que correspondía quizá, y se fue, se fue, te fuiste. ¿Dónde estás?

Cambiar, ¿Hay que cambiar? ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Vivir? ¿Qué es finalmente la vida? ¿Rumbear? Todo esto que he dejado de hacer por tanto tiempo, casi dos lustros, todos los examigos y excompañeros del colegio casados (y algunos ya en vísperas de divorcio), con relaciones largas, hijos, piñatas, diciembres en familia y demás. Y yo, bueno, yo soy yo, metido en mis libros, en mis proyectos y en mi empresa, soñando desde hace meses con esta pelirroja que ahora se fue para no volver.

¿Y qué hacer entonces ahora? ¿Cambiar? ¿Encontrarte de otro modo? que no sea pelirroja sino peliazul, rubia, pelinegra o qué?

Que los dioses me iluminen porque no lo sé, no tengo ni puta idea.

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