domingo, 25 de junio de 2017

Lo que NO debemos llamar, Literatura


Hoy en día, en que está de moda saquear términos cultos para referirse indiscriminadamente a asuntos a veces hasta antagónicos, queremos compartir una columna de el diario EL TIEMPO, donde se refieren a algo que equivocadamente denominan "literatura esotérica". Y más que un "guiño" es un llamado de atención y una molestia. La literatura, la verdadera literatura es una cosa bien distinta. Desde Preludio al Paraiso queremos dejar bien claro que no todo lo escrito es necesariamente literatura, no todo lo escrito en papel y que tenga forma de libro, tiene una pretensión estética ni una aspiración a la belleza, al arte y a la sublimación de lo sutil y bello. Como lo dijimos la vez pasada, tampoco puede ser literatura, las letras de una canción de un cantante popular. Bienvenidos.

 ESOTERISMO: LITERATURA EN APOGEO

 

Si las ediciones de los libros claves se multiplican (hay que recordar que el I Ching fue uno de los precursores), las consultas al horóscopo y al tarot están inbuidas de una nueva sensibilidad. Hoy, para lograr el trazado de la carta astral, es necesario esperar un turno que puede tardar meses en llegar. El auge está en todos los campos: el conocimiento sobre las esencias florales y las propiedades de las gemas se hace imperioso y los periódicos no dejan de divulgar sus propiedades y, reconociendo la amplia popularidad del tema, multiplican sus secciones esotéricas . Se reconoce cada día cómo la medicina alternativa abre otras posibilidades y marca nuevas pautas para el tratamiento de las enfermedades.

Conferencias, talleres, cursos y nuevas instituciones propagan una nueva manera de buscar otras formas de vida. Sin duda, la antigua, fuerte y aparentemente infranqueable racionalidad, que ha dominado la cultura durante mucho tiempo, ha ido perdiendo, ante los nuevos fenómenos, su férrea consistencia. Las bases sobre las que descansan la incredulidad y la sospecha se desplazan y los escépticos de antes admiten otros saberes, porque la actitud obstinadamente mantenida contra lo irracional, lo inexplicable, lo sobrenatural o lo esotérico, se ve rebasada, si no por una cauta curiosidad, por una inquietud manifiesta.

Tal es el panorama general que hoy se encuentra en un amplio sector de la sociedad, como un impulso radical de renovación y transformación. Qué ha sucedido en el curso de estos años para que la cultura se amplíe hacia esos nuevos y seguro muy antiguos horizontes? Se ha convertido el esoterismo en una moda? O, es un hecho que responde a la necesidad de escapar de una visión puramente materialista de la vida? Se busca con ello aventajar el presente con visiones sobre el futuro? Abre nuevas perspectivas dentro de una noción indidivualista del destino? Es una indicación acerca de la búsqueda de otro conocimiento frente a la ignorancia del hombre? Es, sencillamente, un fenómeno social y cultural, o, para decirlo de una vez, más bien se trata de un fenómeno cósmico ? Para Mauricio Puerta, el astrólogo que se ha convertido en una de las figuras claves en este dominio, este cambio de actitud de niguna manera resulta sorprendente, incluso era del todo predecible, pues está inscrito en la marcha misma del universo: puede leerse con toda claridad en el cambio de era zodiacal. De Piscis a Acuario. De la era de Piscis, regida por el planeta Neptuno, bajo la configuración humana del yo creo afirma Mauricio Puerta, se ha pasado a la era de Acuario, la era del yo sé , la era del maestro interno, del hombre compartiendo lo que es, no lo que tiene, y donde uno de los lemas fundamentales es: No estás solo.

Marcado y guiado por la nueva configuración astrológica, el hombre de hoy ha de experimentar una vuelta sobre sí mismo. Es el tiempo del reencuentro personal, que al significar la aceptación plena de la persona y el cuidado de sí mismo (en su aspecto físico y espiritual), implica el aprecio del otro en una dimensión mucho más armónica. Lo que conlleva también una búsqueda de otra actitud ante la vida: que la gente le dé posibilidades al otro de ser como él. El esoterismo para Mauricio Puerta consiste en meterse dentro de sí, en encontrar respuestas en su propio interior. Más que un conjunto de creencias o de ritos, el esoterismo es algo que adquiere vida plena en la conciencia del individuo.
Con otro lenguaje, pero con algunos puntos de vista semejantes, Claudia Restrepo de Reyes, directora del Centro Minerales Esotéricos, piensa que el esoterismo ha llegado a cierta madurez como resultado del cambio de las influencias astrales de la nueva era, que obran sobre los campos energéticos, creando un nivel superior de conciencia. Y este cambio afirma puede percibirse en todo: en la nueva sensibilidad de los niños, en el concepto global de la vida, que son los patrones de la cultura de nuestra época. Pero nada de esto añade Claudia Restrepo implica una doctrina, un credo o un movimiento religioso; sencillamente se cree en otras dimensiones, incluso se visualizan seres de otras dimensiones . Su experiencia con los minerales y la cristaloterapia la han llevado a convencerse del procesos que años atrás eran juzgados con incredulidad. Y si hace uso de las piedras como métodos de curación, es porque cree en el poder de entidades espirituales superiores asociados a los minerales.
Piedras como el cuarzo son materializaciones de otra dimensión, que poseen información con poderes específicos . Claudia Restrepo las usa en el tratamiento de fobias, pesadillas, malas relaciones, enfermedades sicosomáticas, etc. Y es que, según ella, la colocación de la piedra se puede utilizar también para penetrar en vidas pasadas y guiar a la persona a través del pasado para sacar a luz el origen del problema , que es otro método de curar, semejante al expuesto por Brian L. Weiss en su libro Muchas vidas, muchos sabios.

El esoterismo, por denominar con una sola palabra un vasto dominio del saber, no es algo nuevo, una moda de última hora. Por el contrario, sus fundamentos están en las más antiguas tradiciones de la India, Egipto, Mesopotamia, Grecia, e incluso en las civilizaciones precolombinas desaparecidas, donde hay rastros de saberes secretos. Y aunque el notable impulso que hoy goza el esoterismo y la literatura esotérica se manifiesta como una modificación de la conciencia o como un cambio de los paradigmas, bajo las circunstancias actuales ha desencadenado tanto fervor como resistencia.
El poeta y curioso de estos temas Fernando Arbeláez se ha hecho una idea de esta tensión a través de la lectura de la novela de Umberto Eco El péndulo de Foucault. Señala cómo a partir de Kant se realiza en la filosofía una crítica al cristianismo, al pensamiento occidental y a la cultura judeo-latina, pero muestra cómo al mismo tiempo, pervive una tradición esotérica, oculta. Lo que Eco hace afirma Arbeláez es destruir la posibilidad de esa tradición, algo así como lo que hace Cervantes en El Quijote con las novelas de caballería: se burla discreta y profundamente del auge de esas publicaciones. Eco continúa Fernando Arbeláez sugiere que tras esa literatura no hay nada. Que es algo que se utiliza como un negocio, como el de las publicaciones más triviales.

Lector apasionado de estos temas, que le inquietan de tiempo atrás, traductor de El arte de la guerra, del maestro Sun Tzu, Fernando Arbeláez entiende que al lado de literatura seria, de los libros clásicos, que según Borges son libros que las generaciones de los hombres, urgidas por diversas razones, leen con previo fervor y con una misteriosa lealtad , al lado de esa literatura aparece otra, muy imaginativa, con especulaciones muy fáciles, que puede ser engañosa (por lo fácil), pero que atrae al público que trata de desvelar el misterio al cual estamos enfrentados todos: el mundo que nos rodea.

De hecho, es posible que el esoterismo vulgarizado deba más a esa literatura poco confiable, que a las verdaderas contribuciones, sentadas en terrenos más firmes. De ahí que no todo lo que se conoce por literatura esotérica sea igualmente válido, ni enteramente aceptable, pues este, como se sabe, es campo fértil para la especulación y la fantasía. Como retorno a la filosofía de Oriente, como la búsqueda de una conciencia tranfigurada, como fusión del espíritu y la naturaleza, incluso como práctica transformadora de sí mismo, lo que genéricamente se ha llamado esoterismo tiene una resonancia y una gravitación a la vez íntima y universal.

William James hace más de un siglo advirtió las posibilidades de este fenómeno humano bajo el punto de vista del pragmatismo y la psicología: La práctica escribió puede cambiar nuestro horizonte teórico y puede hacerlo de modo doble: conducir a nuevos mundos y suscitar nuevos poderes. El conocimiento que nunca lograríamos permaneciendo en lo que somos, acaso sea alcanzable en consecución de poderes más altos y una vida superior, que podamos lograr moralmente .
Reseñas El arte de la guerra, del maestro Sun Tzu. Sun Wu. Introducción de F. Arbeláez. Elektra, 125 páginas. Bogotá, 1993.

Considerado como la suma y la esencia del saber estratégico, El arte de la guerra, con más de dos mil años de antigedad, sigue creciendo en popularidad debido a que sus fórmulas son aplicables hoy en día a muy diversos aspectos de la lucha por la vida.

La maravillosa historia de la astrología. Mauricio Puerta. Elektra. 207 páginas. Bogotá, 1993.
La astrología entendida como una forma de relacionarse con la vida, a través de símbolos y arquetipos y como un conocimiento oculto dentro de la mitología, la religión y la historia de los pueblos. Guía indispensable e introducción necesaria para una de las ciencias más antiguas y más desconocidas.

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